Una prenda nunca es lo que parece.
La técnica te dice qué corte favorece en función de la forma del cuerpo, está buenísimo, pero el estilo no se construye vistiendo las prendas ideales. El estilo surge cuando uno proyecta un relato coherente y sólido.
Y si buscás dedicarte a esto, no basta con conocer los cortes ideales. Si realmente queres marcar la diferencia, es necesario entender qué dice cada prenda y cómo se conecta con lo que cada uno quiere comunicar y resaltar.
Dejá de vestir para combinar y empezá a vestir para liderar.
No necesitás tener conocimientos previos. Tampoco haber hecho Colores Vitamina. Pero si lo hiciste, esto es el paso que sigue.
Cupos limitados.
Llevo más de 12 años trabajando con personas reales. Cuerpos, emociones y placares reales. Y en todo este tiempo aprendí algo que me cambió la manera de asesorar: la ropa no es solo el color, y menos solo una prenda.
Una prenda es textura, caída, peso, estructura, volumen, línea. Y así como el color comunica y tiene energía, las líneas, los géneros y las texturas también hablan. Aportan carácter. Cuentan algo todo el tiempo.
Hay prendas que se mueven distinto según el peso, la rigidez, la caída. La misma silueta dice una cosa en seda y otra completamente distinta en lino o en cuero.
¿Y cómo interfiere la persona en el movimiento de una prenda? Acá el vínculo es de a dos: toda conducta de una prenda va a modificar a la persona.
Roland Barthes ya pensó la moda como un lenguaje. Acá vamos un paso más allá: te enseño a leer ese lenguaje. Y a escribirlo.
Porque sos arquitecta de tu propio cuerpo. Y para construir una silueta —o un relato— hay que entender a fondo cada elemento que arma una prenda.
Por eso desarrollé mi propia mirada. Una mirada que no nace de un libro, sino de más de una década de pruebas reales, errores, aciertos y casos de éxito. La llamé Arquitectura del Vestir.
No es un curso de “qué te queda bien”. No vas a memorizar reglas de cuerpos ni a repetir fórmulas que sirven para todo y para nada.
Es aprender a leer la sintaxis de una prenda. El relato escondido de una camisa. La intención de un pantalón. El peso de una caída.
Una prenda trae un estilo, sí. Pero el relato se lo das vos.
Esto es para asesoras y profesionales de la imagen que quieren subir un nivel de lectura. Que quieren dejar de mirar la ropa y empezar a entenderla.
Pero hay algo que atraviesa todo lo que enseño: dejar de vestir para empezar a contar.
No es una capacitación de morfología tradicional. Acá no vas a aprender qué corte “tapa” o qué “disimula”.
Vas a aprender a leer una prenda como se lee un texto: con sus capas, sus contradicciones, su intención.
Vas a salir con muchísimo para entender —de verdad y en profundidad— el mensaje de cada prenda. Y para ponerlo al servicio de la persona que tenés enfrente.
Para quién es
Modalidad
📍 Presencial · Buenos Aires · Olivos
Inicio: miércoles 19 de agosto
Horario: 18:30 a 21:30
Duración: 5 encuentros de 3 horas
Fechas: 19/8 · 26/8 · 2/9 · 9/9 · 16/9 (semanal, miércoles)
Cupo: grupo reducido, máximo 12 personas
Formato laboratorio: teoría aplicada, práctica con prendas reales.
Qué incluye
Comunidad profesional
Cuando terminás, podés sumarte al Club Vitamina: la comunidad de profesionales que trabajan con el método. Un espacio para compartir procesos, mostrar tus sesiones, recibir acompañamiento y tener visibilidad dentro de la comunidad Método Corine.
Porque aprender es solo el comienzo. Después viene sostener el camino.
Arquitectura del Vestir es el segundo módulo de la formación profesional.
Colores Vitamina te enseñó a leer la energía del color. Acá aprendés a leer y a construir con la prenda. Dos capas del mismo oficio: leer, activar y acompañar la imagen de otras personas.
No te vestís. Te construís.
Una prenda nunca es lo que es —el relato se lo das vos.
Los cupos son limitados. Y esto no te enseña reglas. Te enseña a diseñar estilo.